Fantasías sexuales

 

 

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Las fantasías sexuales forman parte de un terreno de la sexualidad al que no todo el mundo puede o quiere llegar. Por varios motivos, entre los cuales podemos encontrar desde una falta de creatividad e imaginación, hasta un miedo en donde crean que el sexo habitual les dejará de gustar.  También, es normal encontrar a alguien que pueda pensar que una fantasía sexual es algo innecesario dentro de la sexualidad. Lo que sí  es cierto que la fantasía sexual forma parte de cualquier persona que tenga sexualidad, osea, ¡DE TODOS!

¿Y por qué existen las fantasías sexuales? Pues para echarnos una manita en el proceso de la excitación sexual y enriquecer el sexo o la masturbación.

De fantasías hay de muchos tipos: algunas de carácter más explícito, otras más sutiles, más sensuales, más románticas, más eróticas, y ¡hasta prohibidas! (ej. con la pareja de tu amigx)

 

 

¿Y por qué pueden ser útiles las fantasías sexuales? Pues para iniciar un proceso de excitación sexual, para aumentar el deseo, para fantasear sin ningún objetivo en concreto. Y podemos dividir las fantasías en dos tipos:

  1. Las que quisiéramos realizar de verdad. Como sería, atrevernos a tener sexo con esa persona especial, hacerlo en el baño de un avión, introducir un poco de bondage a la cama, etc. 
  2.  Las que preferimos mantener dentro de nuestra cabeza y no realizarlas nunca, aunque nos excite la idea. Ejemplo, una orgía (esa es MUY popular)

Dentro del mundo de la fantasía se permite cualquier cosa, pero cada persona tiene sus preferencias: habrá quién fantasee con estar con su pareja en lugares exóticos, hacerlo con el actor o actriz de sus sueños,  o bien, fetiches particulares como son los pies. 

 

Es habitual que una fantasía esté presente en el imaginario de alguien ya que desearía llevarla a cabo, pero también hay ciertas fantasías que revolotean dentro de la cabeza y que pueden aumentar el nivel de excitación pero que se podrían incluir dentro del grupo de las fantasías que no se desearían realizar nunca. Bien porque eres muy leal a tus compromisos de pareja, porque te dan miedo, o porque simplemente son CASI imposibles. 

Y no todo el mundo puede o quiere entrar en el mundo de las fantasías y esto tiene relación con que la capacidad para poder evocar imágenes de tipo erótico suele ser mucho más sencillo para aquellas personas que son más creativas, más flexibles y tolerantes a nivel sexual. Esto significa que aquella persona que vive su sexualidad como algo bueno y sano y que disfruta de su sexualidad de una manera saludable, tendrá más facilidad para vivir satisfactoriamente sus fantasías que otra persona que viva con tabúes, vergüenzas y sentimiento de culpa su sexualidad.

Estas últimas suelen tener miedo a las fantasías ya que se les hace difícil asimilar la separación que hay entre la ficción y la realidad. Y es precisamente el miedo una de las responsables del empobrecimiento de las fantasías, de la dificultad de flexibilidad y creatividad.

Entonces, el primer paso será ¡DEJAR TU MENTE VOLAR! Permítete crear esas historias en tu mente que tu cuerpo desea, y deja que fluya la historia en tus pensamientos. Es un ejercicio que podrá llevarte algo de tiempo, hasta que logres que los sentimientos sean tan reales, que tu cuerpo mismo creerá que efectivamente está sucediendo, y responderá como tal. 

 

 

 

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