Historia del Vibrador: Del Consultorio al Domitorio

El vibrador tiene una historia fascinante y un tanto curiosa que mezcla ciencia, medicina y evolución cultural. Su origen se remonta al siglo XIX, y aunque hoy es visto como un objeto de placer y empoderamiento, sus comienzos estuvieron relacionados con la medicina. Aquí te cuento cómo empezó todo:
El origen médico del vibrador
En el siglo XIX, los médicos trataban una condición llamada histeria femenina, un diagnóstico ampliamente desacreditado hoy en día. Según las ideas de la época, la "histeria" causaba síntomas como irritabilidad, ansiedad, insomnio, desmayos y, en general, un "comportamiento problemático".
El tratamiento médico para esta "condición" era el "masaje pélvico", un procedimiento en el que los médicos estimulaban manualmente el área genital hasta provocar lo que describían como una "crisis histérica" (lo que, en realidad, era un orgasmo). Sin embargo, este método era lento, agotador y requería mucha paciencia por parte de los médicos.

La invención del vibrador
Para hacer más eficiente este tratamiento, en 1880, el médico británico Joseph Mortimer Granville inventó el primer vibrador electromecánico. Lo diseñó originalmente para aliviar dolores musculares, pero rápidamente encontró un uso alternativo en el tratamiento de la "histeria". Este dispositivo facilitaba el trabajo de los médicos y aceleraba las sesiones.
Los primeros vibradores eran grandes, voluminosos y se parecían más a herramientas industriales que a los elegantes dispositivos modernos. Además, eran utilizados exclusivamente en consultorios médicos.

La llegada al hogar
A finales del siglo XIX y principios del XX, con la popularización de los electrodomésticos, el vibrador se convirtió en uno de los primeros dispositivos eléctricos disponibles para el público. Aparecía en catálogos junto a aspiradoras y tostadoras, publicitado como un artículo para mejorar la salud y el bienestar en casa.
Sin embargo, a medida que el cine y la cultura popular comenzaron a abordar temas sexuales de manera más abierta, la verdadera función del vibrador se hizo evidente. Esto llevó a que desapareciera del mercado "convencional" durante un tiempo.

El vibrador moderno
En los años 60 y 70, con la revolución sexual y los movimientos feministas, el vibrador resurgió como un símbolo de la autonomía sexual. Desde entonces, su diseño y tecnología han evolucionado enormemente, incorporando materiales más seguros, modos ajustables y diseños ergonómicos. Hoy en día, es celebrado como una herramienta de placer y empoderamiento personal.
Un objeto con historia
El vibrador ha recorrido un largo camino desde sus inicios médicos hasta convertirse en un símbolo de liberación sexual. Su historia refleja no solo avances tecnológicos, sino también un cambio en cómo entendemos la sexualidad, el placer y la autonomía personal.
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